Ver publicación (Hoy hablamos de... La religiosidad en la obra de Tolkien)
Ver tema#1 Respondiendo a: Anónimo
Aprovechamos la publicación del artículo de José Miguel Marqués Campo, del que se habla en la noticia anterior, para proponeros nuestro tercer “Hoy hablamos de...”. Tras las agradables experiencias de “...la amist...
El Dr. Jorge Ferro
Hola a todos.
El hablar de una lectura católica de Tolkien sigue siendo dificilísimo... yo soy católica de pura cepa, y en mi país me he encontrado personas que, siendo fans de Tolkien y ateas, no lo dejan a uno en paz, y al mismo tiempo católicos fervientes que insisten que la obra de Tolkien puede inclinar a la gente hacia el mal (?); por supuesto, éstos últimos no creo que hayan leído maldita la cosa. Total, que los ataques vienen de ambos lados.
Lo mejor que me he encontrado sobre Tolkien desde el punto de vista católico es "Leyendo a Tolkien", un ensayo-tesis del Dr. Jorge Ferro, un profesor de Argentina que hace algunos meses vino de visita a nuestra ciudad (Guadalajara, México). A continuación les transcribo una parte de la reseña que hice de su visita para una lista de correos.
Empecemos por el principio. El Dr. Ferro dio una
conferencia sobre la belleza y el arte cristiano en el
Foro de Fe y Ciencia, un evento anual de nuestra
universidad. Durante su conferencia, muy interesante
pero que no concierne a nuestra lista, no perdió
oportunidad de citar a Tolkien al estar hablando sobre
el derecho de crear... “o, mejor dicho, subcrear”,
como dijera Tolkien, “uno de los escritores más
incomprendidos de nuestra época” (frase, como aclaró
el Dr. Ferro después, que pertenece al teórico Joseph
Pearce). Y bueno, las preguntas al respecto no se hizo
esperar. ¿Por qué dice usted que Tolkien es un
escritor incomprendido? Porque a todo el mundo se le
ha pasado por alto ver la profundidad católica de su
obra, dijo el Dr. Ferro.
* * * Aisling dice: Estoy de acuerdo con lo de la
incomprensión. Pero no sólo Tolkien es incomprendido,
sino que lo es, en general, la religión católica. Creo
que en cuanto a incomprensión generalizada se refiere,
sólo nos gana la que tiene la religión musulmana. No
voy a ponerme a especular largo y tendido sobre las
razones de ello, pero, a juzgar por los mails que he
leído en esta lista y por los periódicos y los
noticieros y cosas que he oído en la calle, todo tiene
que ver con malos católicos y malos musulmanes que
tienen demasiado poder o demasiada influencia sobre
los medios; con principios mal entendidos, o con
crianzas equivocadas con respecto a la religión.
* * * Continúo: Alguna vez lo dije de otra forma,
porque ya estaba semiharta de agresiones públicas,
pero ahora me retracto, y mi postura desde un
principio ha sido: La lectura católica de la obra de
Tolkien NO es sólo una más. TAMPOCO es la única, pero
es ESENCIAL si uno quiere internarse en la mente y las
motivativaciones del autor.
Un par de días más tarde, el Dr. Ferro dio una conferencia titulada "Releyendo a Tolkien" a pedido de mi universidad. A continuación les paso algunas notas de lo que dijo; al igual que arriba, lo que aparece después de tres asteriscos es comentario mío.
- El Dr. comenzó hablando de Inglaterra como un país
del que Argentina tiene amargos recuerdos, y que ha
hecho más de alguna cosa horrible. Sobre lo ocurrido
que le tocó vivir a Tolkien en la primera guerra
mundial, dijo que a ese país no le había importado
sacrificar toda una generación.
* * * En efecto, Inglaterra y Argentina han tenido
líos tanto en historia pasada como en reciente. En
cuanto a lo de la primera guerra, está la anécdota de
la señora fastidiosa que se puso a moler a Ronald
Tolkien por encontrárselo en una librería, y no en el
ejército, como era su deber.
- Pero, “donde abunda el pecado, sobreabunda la
gracia”.
- Mabel Tolkien, la madre de nuestro autor, convertida
al catolicismo a poco de enviudar, pertenecía a la
comunidad fundada por el padre Newmann (* * * El
cardenal John Henry Newmann, también ensayista), de
quien el padre Morgan (tutor de los muchachos Tolkien)
fue discípulo.
- La vida de Tolkien estaba centrada en su fe católica
y en dar testimonio de ella.
* * * El ser católico no es nada más una religión, ni
está basado en el cumplimiento de ciertas normas y
ritos. Es una forma de vida, y como tal va acompañada
de ciertos puntos de vista. Como verdadero católico
que era, a Tolkien se le escapaban esos puntos de
vista en las obras... si bien nunca tuvo intenciones
de sermonear. Es algo que simplemente sucede. Por dar
un ejemplo, un católico tiene muy presente la
dimensión mística (y hasta mítica) de la vida. Cree en
la providencia y está dispuesto a tomarse los milagros
como tales. Para un católico, la magia tolkieniana
sería muy razonable. Vemos y percibimos magia todos
los domingos (en la consagración).
- A Tolkien le iba mal en Oxford por ser católico.
* * * A todos, por ser católicos, nos ha ido mal
alguna que otra vez en la vida. A nuestro profesor en
particular le negaron puestos, lo criticaron, le
escatimaron clases y dijeron cosas horrendas de su
religión en sus narices. Ninguna de estas experiencias
le es desconocida a una servidora (y en más de un
ámbito). Aunque me he sentido especialmente ardida por
un foro de discusión sobre la película de Mel
Gibson, “The Passion”, y en un libro de ensayos sobre
Tolkien publicado por The One Ring.net, que, muy
agradable y todo, incluye a cierto ensayista que de
ignorantes no nos baja. Aunque este fulano, verdad
sea dicha, también le tiene una amor incondicional a
la porquería sesentera ésa, Bored of the Rings, una
parodia de Tolkien vulgar y sin el menor chiste.
- Tolkien tiene algunos puntos bien claros. Su forma
de expresar la relación entre cuerpo y alma en el caso
de loa elfor está basado en ideas de Santo Tomás.
* * * Y aquí sí me agarraron en curva. Hace unos meses
discutíamos en la lista algo sobre cómo los elfos
volvían a vivir. Si alguien sabe qué onda con Sto.
Tomás (de Aquino), le agradecería mucho que nos
iluminara al respecto.
-Tolkien no buscaba una alegoría (ni mucho menos una
representación de ningún hecho histórico) con su obra.
Le tiraba más a la aplicabilidad. “Cada uno de
nosotros -época, sociedad, grupo- tiene su propio
anillo”, dijo Ferro.
- Como muchas obras de fantasía, la de Tolkien es un
“Quest” (* * * que podría traducirse como gesta, pero
tiene también el significado de “búsqueda”). Pero el
“quest” de Tolkien trata de perder, no de hallar, a
diferencia de otros.
* * * Aquí no queremos recuperar la Espada de
Shannara, ni los discos de Mishakal, ni la
Dragonlance. Hay un anillo que perder. Y cuando se
vaya, no se irá solito. El sentido de la pérdida lo
discutió el doctor más adelante.
- Los personajes sufren un ascenso y un posterior
descenso. El hecho es que cada uno regresa cambiado.
- La obra está llena de anacronismos.
* * * Que, por cierto, tienen razón de ser. Diferentes
elementos de ESDLA representan diferentes espíritus y
sensaciones, y NO épocas. Los hobbits de la comarca no
son sino ingleses contemporáneos, con sus chalecos, su
laxa política, sus papas fritas y su gusto por lo
tranquilo. La gente de Rohan parece desenterrada de la
Inglaterra anglosajona (y hay hasta una parafraseada
de un poema precioso, The Wanderer, que recita en el
libro Aragorn, y en la película de TTT el rey
Théoden). Y eso no es más que el principio. ¿Alguien
más que comparta mi idea de que los Woses parecen
Neanderthales?
- ¿Qué si hay referencias de la biblia en ESDLA?
Bastantes. Pero todo eso hay que tomárselo con la
debida distancia y con el debido respetillo. Mucha
gente cree que algunos personajes se pueden
identificar con Cristo. Esto es cierto, pero sólo
hasta cierto punto:
Veamos:
- En el Viejo Testamento hay figuras del nuevo
(específicamente, de Cristo).
Como víctima: Abel, Isaac.
Como sacerdote: Melquisedec (amigo de Abraham).
Como rey: David, Salomón.
Pero NINGUNO de ellos ES Cristo. Tenían sus puntos de
naturaleza humana.
- De la misma manera, en Tolkien tenemos imágenes de
Cristo, sin que de hecho lo sean.
Como víctima: Frodo, con extrema discreción. Frodo
sigue los pasos de la pasión, pero en distinto orden.
Finalmente, también, le gana su naturaleza humana.
Como sacerdote: Gandalf. De hecho, salió aquí a
conversación una señora vidente de Alemania, Anna
Emmerich. Su visión de Melquisedec, dice el doctor, es
igualita a Gandalf, un viajero con su buena dosis de
genio pero un muy buen corazón. Ignora el doctor si
Tolkien tuvo conocimiento de las visiones de Emmerich.
* * * De las que una servidora no tiene la más mínima
idea, pero que salió a colación porque la película de
Mel Gibson está basada en ella.
Como rey: Aragorn. Eso se va mostrando muy
paulatinamente. Pero sin duda un momento llegador es
cuando van cruzando los Argonath y Sam dice que el
lugar está horroroso; un Aragorn transfigurado le dice
que no tenga miedo... y eso evoca las palabras de
Cristo al calmar la tempestad. Pero Aragorn no es un
rey orgulloso, como acabaron siendo David y Salomón.
Y, como Nuestro Señor, no va en busca de una victoria,
sino a enfrentar una derrota de antemano.
- No hay religión propiamente dicha en ESDLA, pero sí
una cosa muy curiosa. Cuando Gandalf habla con
Denethor, el senescal de Gondor que está a punto de
suicidarse por desesperación y orgullo, Gandalf “en un
anacronismo bárbaro”, le dice que solamente los reyes
paganos tendrían ese comportamiento.
* * * La palabra utilizada aquí por Tolkien fue
“heathen”, derivada clarísimo del inglés antiguo, y no
la latina “pagan”. Ambas se traducirían como “pagano”
en español. Pero lo que verdaderamente quiso decir
Gandalf sigue siendo un misterio. ¿Quiénes eran los
reyes “paganos” y, en todo caso, qué significaba ser
“pagano”? Cuando Tolkien hablaba de su Tierra Media
decía que era un mundo no cristiano, y no que fuera
“pagano”. Me late que hacía una diferencia clarísima
entre ambos conceptos. Si Denethor iba a comportarse
como pagano... ¿Gandalf entonces no lo era?, se
pregunta Tom Shippey.
- Ah,y en cuanto a Denethor...
- Denethor se aferra a la carne, a lo humano. Cuenta
los soldaditos, se desespera y se muere porque no ve
nada claro ni seguro. ¿Para qué tendría que tener las
cosas seguras? Por el contrario, Aragorn va dispuesto
al sacrificio, y gana por la acción de la Providencia.
- El llamado final del “quest” es a perecer. Hay una
nota de nostalgia. La pérdida es inminente, y se va
sintiendo en el libro, poco a poco y cada vez con más
fuerza.
- Todo lo tenemos que abandonar; pero no se trata de
una pérdida sin esperanzas. Porque nada de lo que hay
de bueno aquí se perderá... sino que lo encontraremos
después, en plenitud. Sólo podemos poseer plenamente
lo que estamos dispuestos a abandonar.
* * * Incluso la vida. Esta idea juega un papel
importantísimo en otra historia de Tolkien, para
variar, profundamente cristiana: “Hoja de Niggle”.
- El mundo de Tolkien está lleno de ecos evangélicos.
Pero hay que saberlos sacar.
- Claro que hay lecturas distorsionadas y hasta
perversas. Pero ni estas son tan malas. Lo peor es no
ir más allá.
Y con esto se dio por terminada la conferencia. Aquí,
ya para empezar sesión de preguntas y respuestas, se
salieron muchos de los asistentes... pero acabo de
enterarme de que muchos de ellos hablaron con sus
maestros y están más qué dispuestos a aventarse los
libros de Tolkien. Si hay algo tremendamente
interesante con la Providencia es que nunca falla.
Sean felices,
Aisling
(Mensaje original de: Aisling)
Hola a todos.
El hablar de una lectura católica de Tolkien sigue siendo dificilísimo... yo soy católica de pura cepa, y en mi país me he encontrado personas que, siendo fans de Tolkien y ateas, no lo dejan a uno en paz, y al mismo tiempo católicos fervientes que insisten que la obra de Tolkien puede inclinar a la gente hacia el mal (?); por supuesto, éstos últimos no creo que hayan leído maldita la cosa. Total, que los ataques vienen de ambos lados.
Lo mejor que me he encontrado sobre Tolkien desde el punto de vista católico es "Leyendo a Tolkien", un ensayo-tesis del Dr. Jorge Ferro, un profesor de Argentina que hace algunos meses vino de visita a nuestra ciudad (Guadalajara, México). A continuación les transcribo una parte de la reseña que hice de su visita para una lista de correos.
Empecemos por el principio. El Dr. Ferro dio una
conferencia sobre la belleza y el arte cristiano en el
Foro de Fe y Ciencia, un evento anual de nuestra
universidad. Durante su conferencia, muy interesante
pero que no concierne a nuestra lista, no perdió
oportunidad de citar a Tolkien al estar hablando sobre
el derecho de crear... “o, mejor dicho, subcrear”,
como dijera Tolkien, “uno de los escritores más
incomprendidos de nuestra época” (frase, como aclaró
el Dr. Ferro después, que pertenece al teórico Joseph
Pearce). Y bueno, las preguntas al respecto no se hizo
esperar. ¿Por qué dice usted que Tolkien es un
escritor incomprendido? Porque a todo el mundo se le
ha pasado por alto ver la profundidad católica de su
obra, dijo el Dr. Ferro.
* * * Aisling dice: Estoy de acuerdo con lo de la
incomprensión. Pero no sólo Tolkien es incomprendido,
sino que lo es, en general, la religión católica. Creo
que en cuanto a incomprensión generalizada se refiere,
sólo nos gana la que tiene la religión musulmana. No
voy a ponerme a especular largo y tendido sobre las
razones de ello, pero, a juzgar por los mails que he
leído en esta lista y por los periódicos y los
noticieros y cosas que he oído en la calle, todo tiene
que ver con malos católicos y malos musulmanes que
tienen demasiado poder o demasiada influencia sobre
los medios; con principios mal entendidos, o con
crianzas equivocadas con respecto a la religión.
* * * Continúo: Alguna vez lo dije de otra forma,
porque ya estaba semiharta de agresiones públicas,
pero ahora me retracto, y mi postura desde un
principio ha sido: La lectura católica de la obra de
Tolkien NO es sólo una más. TAMPOCO es la única, pero
es ESENCIAL si uno quiere internarse en la mente y las
motivativaciones del autor.
Un par de días más tarde, el Dr. Ferro dio una conferencia titulada "Releyendo a Tolkien" a pedido de mi universidad. A continuación les paso algunas notas de lo que dijo; al igual que arriba, lo que aparece después de tres asteriscos es comentario mío.
- El Dr. comenzó hablando de Inglaterra como un país
del que Argentina tiene amargos recuerdos, y que ha
hecho más de alguna cosa horrible. Sobre lo ocurrido
que le tocó vivir a Tolkien en la primera guerra
mundial, dijo que a ese país no le había importado
sacrificar toda una generación.
* * * En efecto, Inglaterra y Argentina han tenido
líos tanto en historia pasada como en reciente. En
cuanto a lo de la primera guerra, está la anécdota de
la señora fastidiosa que se puso a moler a Ronald
Tolkien por encontrárselo en una librería, y no en el
ejército, como era su deber.
- Pero, “donde abunda el pecado, sobreabunda la
gracia”.
- Mabel Tolkien, la madre de nuestro autor, convertida
al catolicismo a poco de enviudar, pertenecía a la
comunidad fundada por el padre Newmann (* * * El
cardenal John Henry Newmann, también ensayista), de
quien el padre Morgan (tutor de los muchachos Tolkien)
fue discípulo.
- La vida de Tolkien estaba centrada en su fe católica
y en dar testimonio de ella.
* * * El ser católico no es nada más una religión, ni
está basado en el cumplimiento de ciertas normas y
ritos. Es una forma de vida, y como tal va acompañada
de ciertos puntos de vista. Como verdadero católico
que era, a Tolkien se le escapaban esos puntos de
vista en las obras... si bien nunca tuvo intenciones
de sermonear. Es algo que simplemente sucede. Por dar
un ejemplo, un católico tiene muy presente la
dimensión mística (y hasta mítica) de la vida. Cree en
la providencia y está dispuesto a tomarse los milagros
como tales. Para un católico, la magia tolkieniana
sería muy razonable. Vemos y percibimos magia todos
los domingos (en la consagración).
- A Tolkien le iba mal en Oxford por ser católico.
* * * A todos, por ser católicos, nos ha ido mal
alguna que otra vez en la vida. A nuestro profesor en
particular le negaron puestos, lo criticaron, le
escatimaron clases y dijeron cosas horrendas de su
religión en sus narices. Ninguna de estas experiencias
le es desconocida a una servidora (y en más de un
ámbito). Aunque me he sentido especialmente ardida por
un foro de discusión sobre la película de Mel
Gibson, “The Passion”, y en un libro de ensayos sobre
Tolkien publicado por The One Ring.net, que, muy
agradable y todo, incluye a cierto ensayista que de
ignorantes no nos baja. Aunque este fulano, verdad
sea dicha, también le tiene una amor incondicional a
la porquería sesentera ésa, Bored of the Rings, una
parodia de Tolkien vulgar y sin el menor chiste.
- Tolkien tiene algunos puntos bien claros. Su forma
de expresar la relación entre cuerpo y alma en el caso
de loa elfor está basado en ideas de Santo Tomás.
* * * Y aquí sí me agarraron en curva. Hace unos meses
discutíamos en la lista algo sobre cómo los elfos
volvían a vivir. Si alguien sabe qué onda con Sto.
Tomás (de Aquino), le agradecería mucho que nos
iluminara al respecto.
-Tolkien no buscaba una alegoría (ni mucho menos una
representación de ningún hecho histórico) con su obra.
Le tiraba más a la aplicabilidad. “Cada uno de
nosotros -época, sociedad, grupo- tiene su propio
anillo”, dijo Ferro.
- Como muchas obras de fantasía, la de Tolkien es un
“Quest” (* * * que podría traducirse como gesta, pero
tiene también el significado de “búsqueda”). Pero el
“quest” de Tolkien trata de perder, no de hallar, a
diferencia de otros.
* * * Aquí no queremos recuperar la Espada de
Shannara, ni los discos de Mishakal, ni la
Dragonlance. Hay un anillo que perder. Y cuando se
vaya, no se irá solito. El sentido de la pérdida lo
discutió el doctor más adelante.
- Los personajes sufren un ascenso y un posterior
descenso. El hecho es que cada uno regresa cambiado.
- La obra está llena de anacronismos.
* * * Que, por cierto, tienen razón de ser. Diferentes
elementos de ESDLA representan diferentes espíritus y
sensaciones, y NO épocas. Los hobbits de la comarca no
son sino ingleses contemporáneos, con sus chalecos, su
laxa política, sus papas fritas y su gusto por lo
tranquilo. La gente de Rohan parece desenterrada de la
Inglaterra anglosajona (y hay hasta una parafraseada
de un poema precioso, The Wanderer, que recita en el
libro Aragorn, y en la película de TTT el rey
Théoden). Y eso no es más que el principio. ¿Alguien
más que comparta mi idea de que los Woses parecen
Neanderthales?
- ¿Qué si hay referencias de la biblia en ESDLA?
Bastantes. Pero todo eso hay que tomárselo con la
debida distancia y con el debido respetillo. Mucha
gente cree que algunos personajes se pueden
identificar con Cristo. Esto es cierto, pero sólo
hasta cierto punto:
Veamos:
- En el Viejo Testamento hay figuras del nuevo
(específicamente, de Cristo).
Como víctima: Abel, Isaac.
Como sacerdote: Melquisedec (amigo de Abraham).
Como rey: David, Salomón.
Pero NINGUNO de ellos ES Cristo. Tenían sus puntos de
naturaleza humana.
- De la misma manera, en Tolkien tenemos imágenes de
Cristo, sin que de hecho lo sean.
Como víctima: Frodo, con extrema discreción. Frodo
sigue los pasos de la pasión, pero en distinto orden.
Finalmente, también, le gana su naturaleza humana.
Como sacerdote: Gandalf. De hecho, salió aquí a
conversación una señora vidente de Alemania, Anna
Emmerich. Su visión de Melquisedec, dice el doctor, es
igualita a Gandalf, un viajero con su buena dosis de
genio pero un muy buen corazón. Ignora el doctor si
Tolkien tuvo conocimiento de las visiones de Emmerich.
* * * De las que una servidora no tiene la más mínima
idea, pero que salió a colación porque la película de
Mel Gibson está basada en ella.
Como rey: Aragorn. Eso se va mostrando muy
paulatinamente. Pero sin duda un momento llegador es
cuando van cruzando los Argonath y Sam dice que el
lugar está horroroso; un Aragorn transfigurado le dice
que no tenga miedo... y eso evoca las palabras de
Cristo al calmar la tempestad. Pero Aragorn no es un
rey orgulloso, como acabaron siendo David y Salomón.
Y, como Nuestro Señor, no va en busca de una victoria,
sino a enfrentar una derrota de antemano.
- No hay religión propiamente dicha en ESDLA, pero sí
una cosa muy curiosa. Cuando Gandalf habla con
Denethor, el senescal de Gondor que está a punto de
suicidarse por desesperación y orgullo, Gandalf “en un
anacronismo bárbaro”, le dice que solamente los reyes
paganos tendrían ese comportamiento.
* * * La palabra utilizada aquí por Tolkien fue
“heathen”, derivada clarísimo del inglés antiguo, y no
la latina “pagan”. Ambas se traducirían como “pagano”
en español. Pero lo que verdaderamente quiso decir
Gandalf sigue siendo un misterio. ¿Quiénes eran los
reyes “paganos” y, en todo caso, qué significaba ser
“pagano”? Cuando Tolkien hablaba de su Tierra Media
decía que era un mundo no cristiano, y no que fuera
“pagano”. Me late que hacía una diferencia clarísima
entre ambos conceptos. Si Denethor iba a comportarse
como pagano... ¿Gandalf entonces no lo era?, se
pregunta Tom Shippey.
- Ah,y en cuanto a Denethor...
- Denethor se aferra a la carne, a lo humano. Cuenta
los soldaditos, se desespera y se muere porque no ve
nada claro ni seguro. ¿Para qué tendría que tener las
cosas seguras? Por el contrario, Aragorn va dispuesto
al sacrificio, y gana por la acción de la Providencia.
- El llamado final del “quest” es a perecer. Hay una
nota de nostalgia. La pérdida es inminente, y se va
sintiendo en el libro, poco a poco y cada vez con más
fuerza.
- Todo lo tenemos que abandonar; pero no se trata de
una pérdida sin esperanzas. Porque nada de lo que hay
de bueno aquí se perderá... sino que lo encontraremos
después, en plenitud. Sólo podemos poseer plenamente
lo que estamos dispuestos a abandonar.
* * * Incluso la vida. Esta idea juega un papel
importantísimo en otra historia de Tolkien, para
variar, profundamente cristiana: “Hoja de Niggle”.
- El mundo de Tolkien está lleno de ecos evangélicos.
Pero hay que saberlos sacar.
- Claro que hay lecturas distorsionadas y hasta
perversas. Pero ni estas son tan malas. Lo peor es no
ir más allá.
Y con esto se dio por terminada la conferencia. Aquí,
ya para empezar sesión de preguntas y respuestas, se
salieron muchos de los asistentes... pero acabo de
enterarme de que muchos de ellos hablaron con sus
maestros y están más qué dispuestos a aventarse los
libros de Tolkien. Si hay algo tremendamente
interesante con la Providencia es que nunca falla.
Sean felices,
Aisling
(Mensaje original de: Aisling)